¿Cómo cuidar la autoestima?

Conoce el camino hacia una autoestima sana

Raúl Pérez Cutillas

10/9/20233 min leer

Las 7 Aes de la autoestima

¿Qué es la autoestima? Seguro que has leído y oído el término, incluso lo utilizas habitualmente, pero ¿sabes realmente en qué consiste, cómo se clasifica y cuáles son sus características? Pues, si te interesan todos estos aspectos sigue leyendo el artículo, al final encontrarás unos tips muy interesantes para conseguir una autoestima sana.

Si el autoconcepto es el conocimiento que tenemos de nosotros mismos, es decir, el conocimiento que tenemos de nuestras creencias, roles, aspecto físico, cómo somos social y académicamente, etc. La autoestima sería la evaluación afectiva que hacemos de todo lo que conocemos de nosotros, o sea, del autoconcepto. Esta puede ser alta si estamos de acuerdo con esta información o nos proporciona sensación de valía. O, por el contrario, puede ser baja si estamos en desacuerdo, nos sentimos desvalorizados o nos produce infelicidad.

¿Cuáles son las características de una alta autoestima?

Las personas con alta autoestima se sienten valiosas y bien consigo mismas. Son tolerantes, extrovertidas y asertivas. Planifican metas con cierto nivel de exigencia y dedicación y suelen tener la confianza de requerir los recursos necesarios para conseguirlas. Además, tienen comportamientos prosociales (conductas beneficiosas para los demás), cooperan, ayudan y son altruistas.

La autoestima no está unida necesariamente a los éxitos o fracasos sino, más bien, a las valoraciones internas que hacemos. Este tipo de personas atribuyen los éxitos a causas internas y los fracasos a causas externas. Por ejemplo, si consiguen aprobar un examen lo atribuyen a su esfuerzo y a las horas de dedicación, y en el caso de suspender lo atribuyen a la suerte.

Sin embargo, una alta autoestima inflada puede llevar a tomar decisiones arriesgadas y mostrar una imagen personal engreída. Algunos ejemplos de esta personalidad serían el egocentrismo, el trastorno narcisista y el antisocial de la personalidad. Los logros, y su capacidad para conseguirlos, serían sobrevalorados y, por el contrario, negarían toda parte de implicación en los fracasos.

¿Cuáles son las características de una baja autoestima?

El caso contrario lo encontramos en las personas que no suelen gustarse, incluso pueden llevarlo a extremos de rechazarse. La valoración que hacen de sus cualidades y atributos se centra solo en los aspectos negativos, obviando los positivos. La baja autoestima, en casos extremos, se ha relacionado con problemas psicológicos como la ansiedad, la depresión y la agresividad.

A las personas con baja autoestima les resulta difícil pensar en sí mismas y valorarse positivamente, porque consideran que tienen pocas razones para ello, les cuesta ver las cualidades positivas que tienen. Cuando se describen, lo hace de forma genérica sin implicarse demasiado. Por ejemplo, pueden decir: soy una persona que estudia algo, en lugar de decir estudio muy poco o mucho. Por ello, la baja autoestima no está necesariamente relacionada con una visión negativa de uno mismo, sino que también puede vincularse con la ausencia de una visión positiva.

No ven el éxito como el resultado de sus acciones, por el contrario, ante el fracaso se sienten más responsables de lo que realmente son. Siguiendo con el ejemplo de los exámenes, en el caso de aprobar considerarán que ha sido producto de la suerte, o que era muy fácil. Sin embargo, si lo suspenden es porque no han estudiado suficiente, siendo su responsabilidad.

Las 7 Aes de la autoestima

José Vicente Bonet, jesuita y humanista valenciano, en 1997, definió las 7 Aes de la autoestima con el fin de detallar cuáles deben ser las características que debe tener una autoestima sana:

1. Aprecio hacia uno mismo, independientemente de lo que pueda hacer o poseer.

2. Aceptación de las limitaciones, errores, debilidades y fracasos cometidos.

3. Afecto positivo hacia uno mismo.

4. Atención y cuidado de las necesidades físicas y psicológicas.

5. Autoconsciencia de la existencia del mundo interior personal y escucharse detenidamente.

6. Apertura con actitud de aceptación a la otra persona, reconociendo su existencia y afirmándola, reconociendo que no podemos vivir de forma aislada y necesitamos a los demás.

7. Actitud positiva hacia uno mismo y hacia los demás. Confiar en nuestra capacidad y la de los demás de afrontar las circunstancias.

Trabajar estas características de nuestra autoestima nos proporcionará bienestar subjetivo y paz interior. Aceptarnos como somos es crucial para nuestra felicidad y, aunque parezca sencillo, para llegar a esta meta, en ocasiones, se requiere de la ayuda de un profesional para que nos acompañe en el recorrido hacia el interior de nuestro ser.